Llegamos al cantón Las Piedras, en el caserío San Diego en el municipio de Metapán , departamento de Santa Ana, buscando la vivienda de Doña Rosalinda Castillo, quien por vía telefónica orientaba como llegar a su casa… esperándonos en la entrada nos señalaba que habíamos llegado, y con una enorme sonrisa nos invitó a pasar, abrió el portón, tras sí se vislumbraba un hermoso jardín rodeado por un piso de tierra; en el aire, los ladridos de Gringo, el perro de la casa, los que se incrementaban por la visita de extraños, al llegar a la sala de la vivienda nos encontramos con Sonia Esperanza Ramírez, que únicamente se limitó a vernos y observar fijamente todos los movimiento de cada uno de las y los servidores públicos del Registro Nacional de las Personas Naturales (RNPN) y de la empresa Concecionaria, sin comprender que nuestra visita era para tramitarle su Documento Único de Identidad (DUI), por primera vez.

Sonia, nació un 16 de junio de 1963 en Metapán, Santa Ana y según su madre desde su nacimiento presentó un cuadro de autismo, problemas con el habla y discapacidad mental, “Nunca pensamos que era necesario que una persona especial necesitaba DUI” relata la mamá mientras ofrece asiento al equipo de DUI a Domicilio del RNPN y a los técnicos de la Concesionaria, que ofrecen este servicio a personas a las que se les imposibilita realizar el trámite del DUI directamente en los duicentros. Inicialmente, Sonia estaba tranquila, ajena a todo lo que se estaba ocurriendo en cuanto a la preparación para realizar el proceso de emisión de DUI, el cual incluye la toma de las 20 huellas, la toma de la fotografía; cuando se le pidió que colocara sus manos sobre el equipo de captura de huellas, Sonia se levantó y no permitió continuar con el proceso; acto seguido tomó de la mano a uno de los servidores públicos de la institución, indicándole con gestos que la llevaran a pasear en el vehículo, el compañero accedió a acompañarla hasta el automotor en el afán de generarle confianza.

Por un lapso de dos horas se intentó persuadir a Sonia para que permitiera la captura de sus huellas y toma de fotografía, sin embargo, ella ajena de la necesidad que requería su colaboración, resistía, la madre nos explicaba que Sonia tenía miedo a los aparatos porque cuando la llevan a pasar consulta médica tienen que sedarla para que permita la revisión. Por la experiencia en estos casos, el equipo sugirió que se dejara un momento para que Sonia se calmara, sentada en su sofá favorito, viendo televisión y acompañada por sus juguetes preferidos; un oso de peluche color café, un perro de tela y un muñeco vestido con diferentes prendas y un tanto deteriorado… fue así, que el equipo logró la captura de las huellas de Sonia Esperanza.

Una vez obtenidas sus huellas y la toma de fotografía, como parte de los requisitos para emitir el documento; el equipo del DUI

a Domicilio se trasladó hacía el duicentro de Santa Ana para que realizarán la respectiva emisión del documento; con DUI en mano, retornamos casa de Sonia y ya reconociéndonos nos saludó con una sonrisa, a su madre Doña Rosalinda Castillo se le entregó el DUI de ella, tramitado por primera vez, acción que le ha permitido hacer efectivo el derecho a la identificación, de esta mujer de baja estatura y con 55 años de edad, oriunda del cantón Las Piedras, al occidente del país.