La identidad es uno de los derechos fundamentales de las personas, que la convierte en ÚNICA, permitiéndole con dicha individualización el goce de derechos y el cumplimiento de obligaciones.

Uno de los elementos básicos e indispensables de la expresión de la identidad es el nombre de una persona, el cual adquiere su reconocimiento legal cuando se registra el hecho del nacimiento en la oficina del registro del estado familiar respectivo, ya sea en el lugar de nacimiento o el domicilio de los padres.

El registro de una identidad puede realizarse en las 262 alcaldías del país, lugar donde se encuentran las oficinas del registro del estado familiar, institución jurídica cuya función es garantizar la inscripción y custodia de la información relacionada con la inscripción de los hechos y actos jurídicos constitutivos, modificativos y extintivos del estado familiar de una persona.
El trabajo de los registros del estado familiar es primordial e indispensable, como lo es el papel que desarrolla el Registro Nacional de las Personas Naturales (RNPN), quien colabora con las alcaldías en la captura de información de los nacimientos a través de las 13 oficinas ubicadas en los hospitales de la red pública nacional, y posteriormente traslada la información de los recién nacidos a los registros del estado familiar (municipalidades) correspondientes, de donde se inicia el proceso de revisión de la información y finaliza con la inscripción del nacimiento en sus respectivos registros.

Para el desarrollo de una persona es de vital importancia que la existencia natural de ella misma conste en un registro, otorgado a dicha existencia natural un valor de carácter legal y seguridad jurídica, lo que permitirá que dicha persona sea tomada en cuenta y reconocida dentro del ordenamiento jurídico, social, político, económico e internacional existente, es decir, que esta persona se pueda representar a sí misma.

La información que se establece en una partida de nacimiento, por medio de la que se comprueba la identidad de una persona, agrupa datos como su nombre, nacionalidad, estado familiar, aspectos que permiten individualizarla, distinguirla del resto y que se van modificando con el desarrollo físico y social de la misma, y que por control legal requiere su materialización y asignación de una persona física, siendo en esa etapa que concretiza la identificación, acto por medio del cual se comprueba y acredita legalmente la identidad de una persona.

La identificación permite que todos los atributos de una persona se asignen a un determinado sujeto físico, estos atributos son parte de la información contenida en una partida de nacimiento, asignación que generalmente y por los efectos a producir constituye un número de identificación personal.

Habiéndose manifestado lo importante que resulta a una persona tener una identidad e identificación y gozar del derecho al nombre, es importante que nos unamos para  hacer posible que cada una de las personas que aún no cuentan con ellas, puedan obtenerla y así evitar el subregistro en el país.